ECONOMÍA

Era común que mi mamá hiciese arreglar las viejas ollas de aluminio , o enlozadas.
(¿enlosadas?).
Pasaba el “tachero”. Se llevaba las cacerolas agujereadas, y en breves días traía los recipientes con los fondos de chapas nuevas.
Mamá contenta. Era una economía, como tantas otras que ella hacía en nuestro hogar, para bien de todos

SÁBANAS

Mi madre iba comprando buena tela blanca para sábanas.
Nosotras las bordábamos.
Ella buscaba la economía, haciendo rendir al máximo el material. Ocupaba el ancho por el largo, o sea que de una tela para cama doble medía lo que era el ancho, por el largo

MIS DIECISIETE AÑOS.

Mis diecisiete años y el cruce diario por la plaza General Paz.
Mi guardapolvo blanco inmaculado de algodón planchado con almidón.
Mi ignorancia y mis sueños…¡Qué juntos iban los dos!
Aquella época tan llena de encanto para mí….¿Qué se ha hecho?
¿Qué sucedió?
¡Qué se hizo mi juventud?
Qué de bueno hice en mis años mozos?
¿Y los sueños que no se cumplieron?
¿Y los nombres escritos en los más diversos lugares, con las más variadas tintas, en los más insólitos momentos?
Nombres olvidados.
Sepultados en el tiempo, cuando mi adolescencia feneció.
Muertos: los nombres soñados, y mi adolescencia tierna e insegura.

AYER.

¡Mi adolescencia!
La Escuela Normal…..
Recuerdos casi borrados.
Diluidos en el tiempo inexorable.
Pomy. Bochi. Las tres Titas Piruca. Los tres varones. La querida Mary. Unas cuantas Nellys y Nélidas. Muchas Teresas y Teresitas. Dos Nilsas Etcétera Etc. etc…….
Algunos nombres tan raros como Argénide…. Erde…. Dita. Todo eso girando alocadamente en mi imaginación, mezclado con ternura, amor, inseguridad.
La vida…. la vida. Ala manera de los adolescentes de antaño

OJOS -otro (3-III- tres)

Mi prima Dora Tarabini llevaba a pasear un sobrinito.
Tenía los ojos a medio cerrar.
Traslucía tristeza.
……………..
La Mota tenía una vecina llamada Bubi Nieto. Era la más chica de una familia numerosa.
Sus ojos muy raros. Los tenía siempre con el mismo aspecto.
Parecían ventanas entrecerradas.
No expresaban ningún sentimiento

RAFAELITO.

Era un niño encantador.
Criado con todas las reglas por sus padres bastante mayores.
Su amigo Horacito y otros amigos decían que Rafael dormía en cuna.
Les llamaba la atención porque ya tenían 8 años ¿Ó 9?.
Exigentes. Le hacían repasar las tablas.
Querían buena letra, y si no rendía el máximo de sus posibilidades, lo castigaban privándolo de salir a jugar: un día…más.
Los domingos pasaban la tarde en el barrio Puzzi (Frontera) visitando parientes.
Horacio siempre estaba invitado.
Comían cosas ricas.
El papá Bogge trabajó siempre en la Casa Romagnoli empaquetando las compras de los clientes, y la mamá creo que era vendedora en la Tienda Bertello ¿o Excelsior?
Eran un modelo de familia.
El papá murió hace muchos años.
La mamá creo que vive, sana y muy viejita.
La cuida Rafaelito, de la edad de mi Horacio, más o menos