¿Quince?

Habré tenido quince años?
Una vecina, en Balnearia, primero le dijo a todo el mundo que yo tenía en su casa una carta de un muchacho que expresaba el inmenso “amor” que me profesaba.
Me trataba de “señorita” y firmaba con su apellido.
Era un joven de diecisiete años. muy elegante, traje, corbata, un alfiler de oro en la misma.
En su primera carta, ya en mi casa, me envió una foto tomada por algún familiar en los escalones que subían a su casa.
Su hermosa letra rezaba: A mi chiquita con cariño.
Néstor

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¿QUIÉN…………?

¿Quién se acuerda de la escuela “Diferencial” ANA SULLIVAN?
Era directora una inteligente,capacitada y voluntariosa docente llamada Julieta, o Violeta, o Silvia Hang de Vallini.
Era pariente de Alberto (no sé la cercanía), pero no se relacionaban, según me dijo él cuando yo le pregunté.
Tenía un marido dentista. Ambos eran poetas. Alfredo era artista, pintor, expositor.
Ellos escribían en una revista de educación.
Alfredo Vallini era el menor de tres hermanos: Ángel, mi primo político. Constancio, (vivía en La Francia )Alfredo ocupaba (vivienda y consultorio) una casa en la calle Pueyredón, a la vuelta de la casa donde vivían mis primos, Elvirita y Ángel.
La mamá era delgadita, conversadora. Vivía en una casa sola con una chica que adoptó llamada Blanca.

¿QUÉ HAGO?

¿Qué hago para buscar tus descendientes, querido Chichín, si ni siquiera de tus ancestros encuentro personas en Esperanza?
Otra vez me encontré con Chichí García, en el cine, pero no te recuerda- es lo que dice.
¿Cómo es eso?
¡Tan amigos que eran!
Vos te hospedaste en su casa después que todos los de tu familia ya se habían ido.

¡¡¡QUÉ VIEJOS!!! L eyenda popular húngara.

Mucho, mucho, muchísimo más viejos que Matusalén…….¿Cuánto?

En la puerta de una casa un viejecito de más de cien años lloraba a moco tendido.

¿Porqué lloraba?  – Porque  su padre le había dado una buena paliza.

¡¿¡Quieres ver a tan desalmado padre’?

dico “desalmado padre” se justificó diciendo que el “llorón” le faltó el respeto a su abuelo. Estaba en el jardín cultivando flores.

Allá estaba el gran anciano con su hermosa cabeza y barba de fina lana blanca.

No sabía su edad. Pero iba a preguntarle al cura que lo bautizó.

Abrió el cura la puerta

Dijo que no encontraba la llave del armario, porque se la llevó su tía, que estaba sembrando papas.

La tía fue a ver a la nodriza de la tía.¡¡¡¡ No estaba!!!! Había  ido a visitar a su madre, que tenía un fuerte dolor de cabeza.

Hasta aquí la búsqueda.

Porque estos viejos son interminables

…¿QUÉ…………?

¿Qué se podía hacer?

Problema grave para los padres de familia, que veían decaer la economía de Europa.

No había pan.

Muchas bocas esperaban el pan.

Las mujeres, desde los catorce años, debían procrear una vida por año.!¡                        

                                                 ¡Cuántos hijos!

¿Qué hacían con ellos?

Los varones que no se alistaban en el ejército debían ser curas. ¡Qué curas!

Las mujeres eran un estorbo si eran pobres y honradas.

Las que eran muy bellas ¡Y RICAS!,  podían esperar EL PRÍNCIPE AZUL.Entregaban.la dote y se concertaba el casamiento ¡Lo más ventajoso posible entre ambas partes!
¿Qué hacían los pobres?
Los padres sin trabajo, sin dinero, sin herencia, que eran decentes y rectos, no querían prostituir a sus hijas. -No había novios para ellas.
Pero… En la Argentina, donde se estaban fundando conventos, había lugar para esas niñas ddesgraciadas, que por falta de comida en su casa, y la decencia signando sus vidas, cruzaban el inmenso océano hacia….¡dónde?
Condiciones precarias. Lágrimas no permitidas. Cultura extraña. Ahí sentaban sus reales nuestras maestras ¡jovencísimas! conviviendo con naturales de Andalucía, Cataluña, Madrid, Aragón, Provincias Vascongadas, y ¡qué sé yo! Con normas estrictas.
…………………

LOS PECADOS.

¿Qué pecados, pobres niñas?

Lujuria.    ¿?        ¿?          ¿?.

Pereza.

Trabajaban dieciocho horas al día.

Gula: No comían golosinas sin permiso.

Soberbia ¡Quién podían conocerla en esas condiciones!

Envidia. No sé.

Ira: yo he visto muchas de sus explosiones.

Avaricia: No había porqué conocerla.

Así eran las cosas. Todo cambió

¡QUIÉN SUPIERA ESCRIBIR!

.¡Quién supiera escribir!

(Ramón de Campoamor)

-Escribidme una carta, señor cura.

-Ya sé para quién es.-¿Sabéis quién es porque una noche oscura

Nos visteis juntos? Pues.

-Perdonad, mas… No extraño ese tropiezo.

La noche… la ocasión.

Dadme pluma y papel. Gracias. Empiezo:

Mi querido Ramón.

-¿Querido?… Pero en fin, ya lo habéis puesto.

-Si no queréis… ¡

 

-Sí; sí!

-¡Qué triste estoy! ¿No es eso?  -Por supuesto.

-¡Qué triste estoy sin ti!

Una congoja al empezar me viene…

-¿Cómo sabéis mi mal?…

-Para un viejo, una niña siempre tiene

El pecho de cristal.

¿Qué es sin ti el mundo? Un valle de amargura.

¿y contigo? Un edén.

-Haced la letra clara,,señor cura,

Que lo entienda eso bien.

-El beso aquel que de marchar a punto

Te di… -¿Cómo sabéis?…

-Cuando se va y se viene y se está junto,

Siempre…: no os afrentéis.

Y si volver tu afecto no procura,

Tanto me hará sufrir…

-¿Sufrir y nada más? No, señor cura,

¡Que me voy a morir!

-¿Morir? ¿Sabéis que es ofender al cielo?…

-¡Pues sí, señor:! Morir!

-Yo no pongo morir.  -¡Qué hombre de hielo!..

¡Quién supiera escribir!

¡Señor rector, señor rector! En vano

Me queréis complacer,

Si no encarnan los signos de la mano

Todo el ser de mi ser

Escribidle, por Dios, que el alma mía

Ya en mí no quiere estar;

Que la pena no me ahoga cada día

Porque puedo llorar;

Que mis labios, las rosas de su aliento,

No se saben abrir;

Que olvidan de la risa el movimiento

A fuerza de sentir;

Que mis ojos, que él tiene por tan bellos,

Cargados con mi afán,

Como no tienen quién se mire en ellos,

Cerrados siempre están;

Que es, de cuantos tormentos he sufrido,

La ausencia el más atroz;

Que es un perpetuo sueño de mi oído

El eco de su voz…

Que siendo por su causa, el alma mía

¡goza. tanto en sufrir!…

¡Dios mío, cuántas cosas le diría

Si supiera escribir!…

-Pues, señor,´´¡bravo amor! Copio y concluyo:

A don Ramón… En fin,

Que es inútil saber para esto, arguyo,

Ni el griego ni el latín.

 

ORACIÓN A LA BANDERA

Bandera de la Patria, celeste y blanca, símbolo de la unión y de la fuerza con que nuestros padres nos dieron indepe Que flotendencia y libertad; guía de la victoria en la guerra, y del trabajo y la cultura en la paz; vínculo sagrado e indisoluble entre las generaciones pasadas, presentes y futuras, juremos defendderla hasta morir antes que verla humillada! Que flote con honor y gloria al frente de nuestras fortalezas, ejércitos y buques, y en todo tiempo y lugar de la tierra donde ellos la condujeren; que a su sombra Nación Argentina acreciente su grandeza por siglos y siglos, y sea para todos los hombres mensajera de libertad, signo de civilización y garantía de justicia.
Joaquín V.González.