AMOR Y ROMANTICISMO. LXXX. (ochenta) FINAL.

Vamos, abrazados. Con una mano sostenemos un hombro.
-Con la otra contemos los latidos de nuestro corazón; el tuyo, blando como un budín. El mío, dulce como una compota.
Así, hechos un nudo fuerte, debíamos haber pasado estos largos años de olvido e indiferencia.
Con hijos sanos, de ojos azules.
Buenos. Muchos
Nietos, lindos y bullangueros.
Bisnietos,jugando en la arena, llamándonos para correr con ellos

AMOR Y ROMANTICISMO. LXXIX.. (SETENTA Y NUEVE)

-¿Te gustaría cometer un pecado de lujuria?
– ¿Que juntos cometiéramos ese pecado?
-Los patriarcas lo hacían.
-¿Vamos al Paraíso, Chichín?
-Galleguita…galleguita…
-Busquemos a Abraham en Ur.
-Nos va a mirar fijo…
-Jehová ordenó a Abraham salir de Ur de Caldea.
-Vamos los dos, caminando.
-Avancemos hasta llegar a Moisés, tan rígido.
-Me gusta el material de sus tablas, pero los mandamientos son indiscutibles.
-Cumplámoslos.
-Llegamos a Jacob- Vida azarosa.
-Compró su primogenitura.
….-Pero Esaú tenía mucho hambre.
-¿Cuál te parece el mejor hijo de Israel?
-Indudablemente, José.
-Lindo tipo, José.

AMOR Y ROMANTICISMO. LXXVIII. (setenta y ocho).

¡Cuántas cosas pasaron después que posamos para esa foto tan linda donde estamos juntos!
¡Cómo evolucioné!
¿Y vos, querido?
No te vi desde entonces.
No sé nada, mon chèri.
Me siento culpable porque no te busqué. Cometí un acto malvado: Olvidarme de vos, que me hubieras dado muchos hijos.
– ¿Cuántos hijos tendríamos?
– Diez, como mi madre, o como mis abuelas: paterna= veinte. materna= dieciséis.
Acá cuento vivos, muertos, y los que no llegaron a nacer. (pobrecitas mujeres)

AMOR Y ROMANTICISMO. LXXVII. (setenta y siete)

-Nunca te tejí un pulóver, cielito.
-Eras muy chica, chèri. No sabías tejer.
-Pero ahora sí; y vos no estás.
-No estoy, querida…¡¡No siento nada!!
En mi fantasía, Alberto, te voy a hacer cuatro pulóveres.
No vas a saber cuál es el más lindo.
Usaré lana suave para que no te produzca picazón.
-Muy lindo, galleguita.
-Uno de color gris verdoso, con trencitas, con escote mostrando la remera. Otro violeta amarronado, dibujando triángulos, con cuello volcado. El tercero azul con pelusitas blancas, formando trenzas complicadas, con cierre desmontable.(campera). Y el último, marrón, dibujos cuadrados.
¡Chichín! ¡Cuántas cosas perdí hacer por vos, y para vos, querido!
-Chèri, chèri, ¡ay, linda chèri!