LA BICICLETA

Una obsesión.
En casa éramos pobres.
Nuestros primos, que vivían a dos cuadras, eran ricos.
Ellos no tenían bicicleta. Mi tío nunca les compró.
Ellos ambicionaban la nuestra, que era una para todos.
La Negrita pidió nuestra bicicleta. Yo la reclamaba porque no la devolvía.
Tita decía que no tenía importancia ese vehículo.
Que su padre podía alquilarles una.
El atractivo que tenía para ellos, no lo era para nosotros.
En el Uruguay alquilan siempre por hora.
Yo no le doy importancia.
Porque siempre hubo en mi casa una para cada uno.

LA MONEDA.

Mi papá me daba cinco centavos.
Porque sí nomás.
Con esa plata compraba caramelos en el almacén de la esquina.
Yo no le pedía dinero.
Simplemente me los daba.
Yo no le pedía nada.
A mi mamá tampoco le pedía.
No nos envidiábamos entre nosotros.

LLAMADA.

La palabra extraña y cariñosa de mi primo hermano Puqui.

No podría reconocerlo en la calle.

Me recuerda como maestra practicante en la escuela normal.

También recordó que venía a casa a conversar con el Chongo por la cuestión de las palomas.

Saludé a su familia con motivo del fallecimiento de Mimita.

Él me agradeció. Al mismo tiempo me daba el pésame por la muerte de Gabito.

No hemos tenido nunca un acercamiento fraterno. Sin embargo conversamos amistosamente y con cariño.

Dos casi desconocidos que se han relacionado telefónicamente

LOS BONAVITA.

Muchos hermanos.

Ninguno delicado de salud.

Educados “con mano de hierro”, como decía su hija Laura, mi cuñada.

Todas las mujeres eran maestras en ejercicio. Los varones posiblemente también.

La casa muy grande y vieja. Eran dueños de toda la manzana, en cuyo terreno, cada uno que se casaba, tenía su lugar para construir su casa. Hugo, hijo de Laura, tuvo como regalo de boda su linda tierra, donde edificó. Se casó con Irene, muy pobre, maestra. Era muy trabajadora.Padres de Natalia, Noelia y Huguito.

Hugo murió muy joven. No cuidaba su salud, nunca.

Comía desaforadamente, y no es raro que hubiese bebido sin medida.

Tenía miles de amigos que siempre lo acompañaban en sus farras.

LORENZA

En mi barrio.
Pelirroja. Delgada.
Trabajó en el grupo de misioneras de la parroquia Cristo Rey.
Meticulosa en sus actos y en la vida familiar.
Crió a su nieto desde muy chiquito al perder “el Diego” a sus padres en un accidente de automóvil.
Los cuatro abuelos, que eran jóvenes,criaron con amor al niñito tan gracioso.
Ella tejía para tener dinero extra para comprar los calzoncillos “del Diego”.
Es contador público.Instaló un estudio exitoso en la vieja casa de Lorenza

LOS ABUELOS……………Categoría: L

…………de David inmigraron adonde se les ofreció.
Venían de Alemania, jovencitos. recién casados.
Se radicaron en la primera colonia agrícola.
Edificaron su casa, como lo hicieron otros inmigrantes.
Les dieron una suficiente extensión de tierra para cultivar.
Tuvieron su prole sana, fuerte.
No les faltaba el pan.
Se les dio semilla y préstamos accesibles y cómodos.
Los ancestros italianos llegaron a la pampa gringa, a orillas del Salado.
Había mucha tierra para labrar.
Criaban gallinas, cerdos, conejos.
Tuvieron vacas para aprovechar la leche y la carne de las crías.
Intercambiaban productos entre ellos.
El abuelo italiano encontró una niña conveniente, trabajadora y enamorada.
Hacían fiestas, donde se comía y bebía.
Había vino y cerveza- no agua-
Bailaban valses, galops, y no faltaba algún criollo que incorporaba rancheras, pericón, chamamés, gatos, zambas, tonadas.
Surgían los cantores, guitarreros y acordeoneros.
Contaban cuentos e historias de las patrias lejanas.
Trabajaban duramente. Progresaron…. agrandaron sus propiedades…
Cuando la cosecha fracasaba echaban mano de las reservas que cumplían ese rol.
Al año siguiente, si el tiempo los acompañaba (lluvias oportunas- condiciones favorables)
, se reponían de la situación anterior

LUGAR.

Un lugar imperfecto.
impreciso
lejano
irreal.
¿Por qué ocurrió algo tan terrible?
¿En qué pasé mi tiempo?
¿Porqué no hablé nunca de él con nadie?
¿Qué pasó con mi conciencia?
¡Bloquearse de esa manera!
Si no hubiera ocurrido mi encuentro con su amiga de la niñez, no hubiera escarbado en mi memoria esos recuerdos todos lindos y sumamente breves de mi adolescencia.
Bien… nos chocamos casi en un país lejano, lleno de gente sabia, humilde, sencilla y pobre.
Todos desconocidos.
Yo divisé un anciano delgado, caminando erguido, viendo todo a su paso.
Miró a un costado.
No me reconoció.
Yo sabía que él había muerto, así que él np podía ser.
Porque caminaba,
Y sonreía.
¿Qué lugar era ése?
…..¿Un monasterio?
No; no.
Un recóndito antro?
Nadie nunca, NUNCA, me ha sonreído así.
¡Con esa BELLEZA!
Bello joven que ahora serías viejo, tan viejo como yo.