CUMPLEAÑOS DE BETTY

Cumple años Betty. Muchos años
Así, deteriorada y añosa, goza de la vida.
Es artista, como su marido. Aparte de sus respectivas profesiones cada uno.
Cumplió con sus ideales.
Tienen una familia ejemplar.
Invitó amigas.
Se han llevado siempre bien.
Armonía y amor.
Con Bicha, Nilda y Noemí, llegamos puntuales, como siempre.
Luego llegaron Chichi, Porota, Chocha, Inge. Ya estaba Susi- Otras amigas más.Radé
Beatriz, Gabi, (hija de inge), Matías, Darío, dirigían el servicio de comida.
Le regalamos dos plantas en una hermosa maceta

CHONGO XI. 11.-ONCE

Allá lejos. LEJOS; muy lejos.
Don Manuel tenía una sólida situación financiera.
Jefe de una numerosa familia; casado virgen con Doña Mariquita, mujer singular.
Sus hijos, todos mayores, vivían en la antigua casa solariega, llena de bellas plantas de adorno.
Algunos sufrían de “presión nerviosa”, quizá debida a la convivencia con muchos hermanos y los padres, cada uno con sus mañas y vicios. (“ATRIBUTOS”).
Don Manuel, creo que le prestaba dinero al Chongo. Es lo que yo me imagino

CHONGO.X 10. (diez)

Chongo se internó, solo, con un infarto que le causó la muerte.

Murió un día después, 3 de julio, a mediodía, en la sala de rigurosa terapia intensiva.

Yo estuve con él a la tarde del viernes 2, donde hubo una perfecta comunión, como si siempre nos hubiéramos llevado bien.

Nadie entiende la comprensión que hubo. Él, cuando Dios se lo llevaba, me consideró y amó.

Estuvo alegre. Me manifestó palabras de adhesión y afecto.

Yo pienso que antes de ese día quiso acercarse, pero había un muro de piedra que no se decidió a derrumbar.

De mi parte no había rencor.

Sentía pena por él, que estaba tan solo.

Elevó sus preces a Dios, humilde y fervoroso.

CHONGO IX. 9.(nueve).

Pocos días antes de morirse, volvió a pedirme un remisse para ir al centro de jubilados.

Yo lo llevé y lo esperé.  Después, como estaba cerca, fui a buscar el carpintero. Él esperó en el auto.

Hice pasar al señor Cravero, de ochenta y dos años. al asiento de atrás. Él se sentó adelante, y lo dejé en la confitería.

Después que estuvo colocada la puerta, compartió ena charla con este señor.

Estuvo muy bueno conmigo. Como nunca.

CHONGO. VIII 8 (OCHO)

Otra vez me pidió que llamara un remisse, pero yo lo llevé a LA CRUZ AZUL. Dijo que posiblemente iban a hacerle cateterismo.

Pasado cierto tiempo fui a buscarlo, pero allí me dijeron que no había ido.

Regresé a casa, y él estaba acostado, desde temprano, como siempre.

No le dije nada

CAMBIO.

Cambió mi vida en muchas cosas.

Tenía una amiga que venía en bicicleta todos los martes.

Tomábamos mates, comíamos torta y conversábamos.

La ayudé en una enfermedad que tuvo hace unos años y le dejó secuelas. Pero pasaron algunas cosas afines a la deslealtad, que no combinan con mis principios.

Ya no es mi amiga. No obstante la saludé en el día de la mujer, y ella posteriormente en el día del amigo.

Ahí quedó. No más juntarme con gente falsa

¡HAY QUE AMIGARSE!

No cultivar rencores.

Dejar de ver la paja en el ojo ajeno

CHONGO.VII 7 SIETE.

Se daba muy buena vida. Todo lo que podía.

Cuidaba su físico con el mayor esmero.

Estaba bien.

Estaba sano.

Pero su corazón no soportó más.

Sus venas muy deterioradas.

Dijeron que era muy viejo para sobrevivir.

¿Porqué muy viejo?.

Yo soy mayor que él, y hago cosas que sobrepasan lo que hacen los jóvenes