ECONOMÍA

Era común que mi mamá hiciese arreglar las viejas ollas de aluminio , o enlozadas.
(¿enlosadas?).
Pasaba el “tachero”. Se llevaba las cacerolas agujereadas, y en breves días traía los recipientes con los fondos de chapas nuevas.
Mamá contenta. Era una economía, como tantas otras que ella hacía en nuestro hogar, para bien de todos

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