CHONGO IX. 9.(nueve).

Pocos días antes de morirse, volvió a pedirme un remisse para ir al centro de jubilados.

Yo lo llevé y lo esperé.  Después, como estaba cerca, fui a buscar el carpintero. Él esperó en el auto.

Hice pasar al señor Cravero, de ochenta y dos años. al asiento de atrás. Él se sentó adelante, y lo dejé en la confitería.

Después que estuvo colocada la puerta, compartió ena charla con este señor.

Estuvo muy bueno conmigo. Como nunca.

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Publicado en: C

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