NOVELITA CHICHÍN. XLVI. (cuarenta y seis)

Chichín querido: Te cuento esto: No tuve siendo joven, ninguna dicha en mi hogar.

Faltaba el dinero, principalmente, pero la comprensión no figuró jamás en mi casa.

Dormía poco; me dolía la espalda, siempre. Consulté a un psiquiatra.

Me sometí a la narcosis. El analista me hizo miles de preguntas.

Comenzaron las sesiones.

En mi estado crepuscular nombré a Rubén, a Néstor y a vos.

Le pregunté qué cosas le había dicho en la primera sesión.

Me dijo que el fondo psíquico era sano, pero siendo mi vida tan opaca, sin poder expresar mis penas, ganaba lugar el dolor. Tenía angustia.

Me hizo aplicaciones de xilocaína.

Me aconsejó que tuviera distracciones, y tratara de comprender a las personas de mi entorno, porque había que convivir.

No me solucionó mi problema, pero fueron útiles las conversaciones.

Vos estabas en el trasfondo de mis acciones. Pero yo no sabía. 

Te amo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s