NOVELITA CHICHÍN XLII. (cuarenta y dos).

Chocho Donda, mi director, criticaba a los maestros que hacían arrodillar a los alumnos para hacerles pedir perdón.

Las monjas de mi colegio nos hacían besar la Cruz, si nos perdonaban.

También besábamos las manos gordas y enfermizas de la madre Teresa Sancho.

Yo no sufría haciendo esto, porque era una cosa pintoresca, hasta divertida.

··898989898999998989

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s