BUEN SAMARITANO

Solo por esos caminos de Jerusalén, yendo a Jericó,fue asaltado ferozmente por impíos ladrones que lo despojaron de todo lo que llevaba, y, medio muerto, lo arrojaron a un costado del camino.

Acertó a pasa por allí un sacerdote. Vio al pobre hombre malherido, pero indiferentemente siguió su sendero.

Pasó también un levita. Solamente lo miró.

Pero un samaritano ¡¡UN EXTRANJERO!!, se detuvo, invadido por la compasión. Lavó sus heridas con aceite y vino. Las vendó. Subió al desconocido a su cabalgadura, lo condujo al mesón, donde lo cuidó hasta verlo completamente recuperado.

Le dio al mesonero dos denarios, y le recomendó cuidarlo en todas sus necesidades, presentes y hasta su regreso al día siguiente, en que él abonaría todo .

El ejemplo más claro de amor al prójimo.

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Publicado en: B

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